Divina Gloria, participante de Gran Hermano, mejora de una parálisis del nervio motor que le afecta el ojo en el sanatorio Las Lomas de San Isidro, donde ya pasó a sala común, está despierta y acompañada por su hijo León y hermana, rompiendo el aislamiento por motivos de salud.
La producción de Telefe autorizó la presencia familiar y da plazo hasta el domingo para decidir su regreso, aunque insiders indican un 70% de chances de que no vuelva; requiere kinesiología obligatoria para recuperar el cierre del ojo y evitar úlceras, atribuido a estrés y depresión alta en el primer día del reality.
Los exámenes médicos previos salieron bien según fuentes de Telefe, incluyendo electrocardiogramas, aunque se cuestiona si incluyeron pruebas de esfuerzo como ecoestrés; reportera Sofi confirma que Divina quiere volver si médicos y producción lo permiten.
En la casa hubo cruces con Andrea del Boca y otros, destacando tensiones tempranas; ex-participante Alejandra Macluff y Vivi comparten experiencias de realities como Estebanés, describiendo aislamiento, manipulación en confesionario, presión para abrirse y guión productor.
Vivi relata sensación de otra dimensión, intuición para ganar sin mensajes subliminales como ahora, donde filtraciones y gritos externos rompen hermetismo; Tartu menciona info en confesionario.