El gobierno cubano detalló que la lancha rápida con matrícula de Florida (FL-7726SH) transportaba a 10 personas armadas con intenciones de infiltración terrorista, dejando un saldo de 4 muertos y 6 heridos tras el enfrentamiento con guardacostas.
Las autoridades incautaron fusiles de asalto, armas cortas, explosivos caseros como cócteles Molotov, chalecos antibalas y ropa de camuflaje. Dos ocupantes, Mijail Sánchez González y Leordán Enrique Cruz Gómez, eran buscados por terrorismo, según el comunicado oficial.
Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, afirmó que Washington investiga el incidente y está preparado para reaccionar en consecuencia. El presidente Miguel Díaz-Canel advirtió que Cuba responderá a cualquier amenaza terrorista, en medio de tensiones agravadas por la captura de Nicolás Maduro y corte de petróleo venezolano.
Los ocupantes son cubanos residentes en Estados Unidos con historial delictivo, y uno facilitó la operación desde antes. Cuba calificó el hecho como agresión mercenaria contra su soberanía.