Según encuesta de la UCA, cuatro de cada diez hogares argentinos consideran que la situación económica empeorará en 2026, mientras el 46% vive con estrés económico.
El 43,3% de los consultados siente estar peor que sus padres a la misma edad, y más de la mitad no puede realizar pequeños arreglos en la casa, reflejando la crisis cotidiana.
Los panelistas vinculan estos datos con la inflación percibida, el uso de tarjetas y la visión pesimista de consumidores y empresarios sobre inversiones futuras.
La percepción negativa impacta en el ánimo, la salud emocional y refuerza el estrés general que posiciona a Argentina en primer lugar mundial.