El programa investiga el mercado del oro visitando Leiva Joya, donde una cliente llamada Julieta lleva objetos para cotizar: un Rolex de acero Oyster sin caja pero con papeles.
También presenta aros de rubíes, brillantes y zafiros de una familia amiga, un anillo de oro blanco con brillantes agrandado, y monedas numismáticas británica, canadiense y cubana, además de una dona con piedras no legítimas que se valora por el metal.
La cotizadora Camila examina cada pieza, verifica pesos y papeles, y confirma que Julieta actúa como comisionista haciendo un favor fuera de su zona habitual por el tráfico en capital.
Al final, entrega un total de 7.500.000 pesos por todo, invitando a consultar y volver.
Julieta menciona que debe consultar con los dueños antes de decidir.