Los consumidores argentinos perciben una inflación de febrero cercana al 3,6%, superior a las estimaciones oficiales y privadas que rondan entre el 2,1% y 3%, según un informe de la Universidad Torcuato Di Tella.
La encuesta revela expectativas anuales de inflación superior al 35% a nivel nacional y casi 40% en el Gran Buenos Aires, contrastando con las proyecciones del gobierno que buscan una baja drástica por debajo de esos niveles.
Esta percepción surge de aumentos notorios en alimentos básicos como la carne, transporte y servicios cotidianos, que impactan la canasta básica pese a promedios generales más bajos en otros rubros.
Los bolsillos hablan de un desfasaje entre números oficiales del INDEC y la realidad diaria, donde los consumidores ajustan compras ante subas que superan el promedio anunciado.