Una clienta llega a Leyva Joyas buscando una pulsera de oro simple para estrenar en el casamiento de su prima Liliana, quien se casa por primera vez.
El comercio le muestra opciones como una gruesa en oro rosado y otra tipo Rolex en oro amarillo de 29 gramos, más recta y clásica, que le encanta por su simplicidad.
La clienta elige la pulsera tipo Rolex y paga por transferencia bancaria. Recibe certificado de garantía por la calidad del metal y 18 quilates.
Destaca la rapidez de la venta, la belleza superior en persona y recomendaciones por publicidad en TV.