La primera columna de manifestantes del MST y organizaciones de izquierda llega a Avenida Rivadavia y Entre Ríos, plantando banderas frente al vallado total del Congreso Nacional, blindado con alambres, precintos, estacas y refuerzos de Gendarmería Nacional. Los reporteros en vivo, como Facundo Muñoz, describen cómo los manifestantes marchan por la calle en lugar de un corralito previsto, con máscaras, barbijos, gorros y cascos, preparados para posibles incidentes. La Gendarmería escoltó la columna hasta dos cuadras antes y ahora se parapeta detrás de las vallas junto a un camión hidrante de la Policía Federal.
En el estudio, los panelistas destacan la preparación policial con 1.200 efectivos federales entre Policía Federal, Gendarmería, Prefectura Naval y PSA, recordando incidentes pasados con bombas molotov rústicas que los vándalos arrojan mientras se escapan, dejando a camarógrafos detenidos. Critican la falta de unidad opositora entre CASE, CTA, ATE, La Cámpora y agrupaciones kirchneristas, que en marchas previas no compartían escenarios contra el gobierno. Los manifestantes cantan consignas como "FATE no se cierra" y se concentran ante el debate de la reforma laboral y la baja de imputabilidad en el Senado.
Tránsito cortado en Avenida de Mayo, Entre Ríos, Hipólito Yrigoyen y desvíos desde Callao, con Prefectura apostada en Entre Ríos también con hidrante listo. El panel analiza el poder del gobierno de Javier Milei en el Congreso, con mayorías tejidas con gobernadores para aprobar 50 proyectos reformistas este año, incluyendo Código Penal, tributaria y previsional, antes de las elecciones de 2027.
Gremios disidentes como ATE y Aceiteros convocan desde las 9 en Avenida de Mayo, movilizando al mediodía sin paro de transporte, mientras la CGT oficial no adhiere y planea judicializar la ley el lunes. La sesión inicia a las 11 y se prevé extensa, con foco en desempleo, cierres de fábricas y críticas periféricas como la ley de glaciares ignorada por senadores oficialistas.