En los últimos dos años cerraron 36.000 kioscos en Argentina, según la Confederación PYME, dejando 72.000 puestos de trabajo perdidos.
Los kioscos, de consumo cercano y gustos no esenciales, sufren por costos fijos elevados como alquileres y servicios, junto a la caída del consumo en comercios de proximidad.
Muchos persianes bajan sin reabrir, y dueños buscan empleo ante la imposibilidad de sostener el negocio diario.