La senadora Patricia Bullrich anunció la apertura de un sumario administrativo contra un agente de la Policía Federal por agredir brutalmente al camarógrafo Facundo Trastavilla de A24 durante la cobertura de la protesta de Greenpeace en el Congreso. El policía alegó atentado y resistencia, pero las imágenes lo desmienten por completo, mostrando que Facundo solo grababa desde la vereda.
El juez Martínez de Giorgi ordenó la inmediata liberación del camarógrafo tras revisar las videos, pero la orden no se cumplió durante un tiempo, convirtiendo la detención en ilegal. Además, se ignoró la indicación de no escoltarlo al hospital Ramos Mejía. Agustina Binotti, cronista presente, confirmó que no hubo violencia por parte de los periodistas y que la policía buscaba excusas para justificar la agresión desmedida con gas pimienta y bastonazos.
En el análisis de las imágenes, se observa un lapso de 13 segundos entre la caída de Facundo y la intervención policial, donde un oficial con gorrita da la orden de detenerlo, evidenciando una cadena de mando. La seguridad falló al permitir que Greenpeace ingresara con inodoros a las escalinatas durante una hora, generando nerviosismo y descontrol.
Bullrich asumió la comunicación en ausencia del Ministerio de Seguridad, pero el panel cuestiona quién dio la orden inicial y por qué no se acató al juez. El policía agresor declara en comisaría, posiblemente armando una cobertura corporativa, mientras el sumario investigará falso testimonio.
La manifestación era menor y ya había terminado, pero la respuesta policial fue excesiva contra periodistas que cumplían su labor en un espacio libre para filmar.