El gobierno de Barcelona desplegó más de 600 robots para cuidar personas mayores solas, con un costo de 4,5 millones de dólares de fondos europeos de recuperación.
Los robots, diseñados para deterioro cognitivo inicial, tienen pantallas con apps de entretenimiento, calendarios, mapas y expresiones faciales animadas como sorprendido o amoroso.
Recuerdan medicación a las 9 de la mañana, citas médicas, despiertan por la mañana, dan buenas noches y en emergencias llaman a trabajadores sociales vía cámara remota.
En España, 2 millones de mayores de 65 viven solos, tres cuartas mujeres, y el sector cuidados enfrenta escasez por bajos salarios y envejecimiento de cuidadores.