Argentina se convirtió en el segundo país después de Uruguay en validar el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, con 69 votos a favor y solo 3 en contra en el Parlamento, lo que permite a la Comisión Europea aplicarlo provisionalmente una vez que otros países lo aprueben.
El tratado elimina el 92% de los aranceles y abre un mercado de 700 millones de personas, beneficiando exportaciones argentinas como carne con cuotas reducidas, soja, maíz, arroz y miel, además de reducir barreras no arancelarias.
También mejora condiciones para maquinaria agrícola, pymes y agroindustria, con un marco jurídico más previsible que atrae inversiones europeas y cambia el paradigma de Mercosur como bloque cerrado.
Sin embargo, países como Francia y España muestran reticencia por su fuerte sector agroindustrial, y el Parlamento Europeo definirá el trámite final, representando una oportunidad para aumentar la producción en Argentina.