En la casa del reality, Andrea del Boca, Lápiz Coya y Manuel consolidan alianza heterogénea por contención mutua pese a edades y personalidades distintas.
Manuel es el eje por vulnerabilidad: contó su ruptura, ex lo difamó públicamente acusándolo de ETS y cosas feas, él se sacó peso al entrar al programa.
Andrea del Boca y Lápiz Coya lo escuchan, aconsejan y protegen, cediendo "huevos" para su cuerpo, cortando rivales con frases como "siempre a cortar el gurín".
El trío se fortalece en casa cambiante, pero ¿sobrevivirá roces? Incluye insultos como "me p*** a la vieja".