Las ventas en supermercados registraron un aumento del 2% en el año, insuficiente para compensar la caída del 11% del año anterior, según datos de diciembre. Intermensualmente, crecieron un 2,7% respecto a noviembre y un 0,5% interanual.
En contraste, los mayoristas sufrieron una caída del 6,8% anual, el peor rendimiento en consumo masivo, aunque mostraron una leve suba interanual que no revierte la tendencia descendente. Esto refleja un consumo débil, con cambios en hábitos de compra.
Los datos incluyen e-commerce y ventas independientes, donde los mayoristas pierden terreno porque la gente deja de comprar al por mayor y no estoca productos. El análisis vincula esta situación a la baja en poder adquisitivo y salarios públicos rezagados.