Los precios de uniformes escolares aumentaron más del 100%, complicando el inicio de clases para familias con varios hijos.
En la casa Cazurra de Flores, mayorista y minorista, una chomba cuesta entre 16.000 pesos, suéteres 22.000 pesos, camisas 20.000-22.000 pesos y pantalones de sarga similares.
Gustavo, el dueño, explicó que fabrican para colegios públicos y privados, ofrecen precios competitivos por volumen y variedades como conjuntos deportivos de frisa a 50.000 pesos o acetato a 30.000 pesos.
Padres agrupan compras para descuentos mayoristas; siguen usándose polleras de sarga y tablitas pese a tendencias.
La tienda vende a todo el país con buena calidad y elasticidad en prendas.