Irán y Estados Unidos mantienen conversaciones indirectas en Ginebra para limitar el programa nuclear de Teherán y evitar escalada bélica.
El presidente Donald Trump ve oportunidad por disidencia interna en Irán tras protestas, mientras Teherán insiste en su derecho a enriquecer uranio y rechaza discutir misiles o apoyo a Hamas y Hezbollah.
Irán ofrece incentivos financieros y autoriza entrada de empresas estadounidenses, revirtiendo prohibiciones previas por orden del ayatolá Ali Jamenei.
El Pentágono advierte a Trump de riesgos en operación militar contra Irán, como intervención larga y bajas, con alertas del jefe de Estado Mayor Conjunto Dan Cain.
China, vía portavoz Mao Ning, apoya estabilidad iraní y solución diplomática.