En su discurso más largo de la historia de Estados Unidos, que duró 1 hora 49 minutos, Donald Trump anunció oficialmente la guerra contra el fraude, encabezada por el vicepresidente J.D. Vance.
Trump aseguró que detectar el fraude permitirá equilibrar el presupuesto de la noche a la mañana y culpó a estados demócratas de corrupción, saqueando al país.
Destacó a Minnesota, donde miembros de la comunidad somalí expoliaron 19 mil millones de dólares a contribuyentes, y mencionó casos peores en California, Massachusetts y Maine.
El discurso, más un acto de campaña que balance institucional, está siendo analizado por sus múltiples puntos cuestionables.