Tres fábricas cerraron en una semana dejando casi 600 despedidos en diferentes puntos del país, en un contexto económico complejo para la industria argentina.
Arsa Alimentos Refrigerados en Lincoln (Buenos Aires) y Montecristo (Córdoba) despidió a 380 trabajadores tras 10 años de producción de yogures como Jogs y postres como Gini.
Aires del Sur en Río Grande (Tierra del Fuego) cerró después de 17 años fabricando 300.000 equipos de aire acondicionado al año como Electra, con 140 despidos.
Neva en Catamarca despidió a 56 empleados tras 50 años produciendo hasta 200 heladeras y hornos por día.