Un equipo de la Universidad de Stanford creó un spray nasal experimental que protegió a ratones contra virus respiratorios, bacterias hospitalarias y alérgenos durante al menos tres meses.
La fórmula activa la inmunidad innata y adaptativa en los pulmones sin depender de antígenos específicos, superando limitaciones de vacunas tradicionales ante mutaciones virales.
En ensayos, ratones vacunados con una a tres dosis nasales mostraron reducción de carga viral hasta 700 veces y sobrevivieron todos los desafíos infecciosos, como COVID-19 y estafilococos.
El avance está en fase preclínica y requiere pruebas en humanos, pero genera atención científica internacional.