Los senadores protagonizaron un fuerte cruce verbal durante la sesión, con insultos y acusaciones mutuas. Uno de los legisladores gritó "3 a 0" y escribió en redes sociales con las iniciales "debido a la libertad, carajo".
Hubo reclamos de falta de respeto al cuerpo, propuestas irónicas como bajarse el pantalón o ponerse una peluca, y críticas a la metodología de trabajo. El miembro informante fue tildado de "una vergüenza" por tratar un proyecto de veinte años en siete minutos.
Los participantes exigieron orden y amenazaron con cerrar el Parlamento si continuaban las interrupciones. El debate mostró una tensión extrema que podría afectar las sesiones futuras.
Este incidente ocurrió en el contexto de las discusiones legislativas de la noche, previo al tratamiento de reformas pendientes.