La discusión en el Senado sobre la ley de glaciares avanza con modificaciones que reducen la protección amplia actual a solo formaciones de función hídrica comprobable, otorgando mayor poder a las provincias para decidir áreas protegidas y excluir geoformas no estratégicas para el agua.
Los radicales de Córdoba exigen claridad sobre conflictos jurisdiccionales entre provincias, mientras el oficialismo cuenta con votos justos para aprobar el proyecto, distribuido a las 15:30, en medio de oradores.
En Neuquén, cerca del Congreso, agrupaciones de izquierda protestan pacíficamente desde hace horas con cantos y discursos contra la ley, custodiadas por Policía Federal sin incidentes.
El senador Pablo Servi de La Libertad Avanza por Neuquén defiende las cambios, argumentando que mantienen estudios previos, alinean con estándares internacionales de países como nórdicos y OCDE, y empoderan a provincias dueñas de recursos conforme al artículo 124 de la Constitución, sin afectar el agua vital.
Servi asegura que se trabaja para sumar votos pese a cuestionamientos, con interés provincial en aprobar, tras aclaraciones con Procuraduría y actores.