El Senado argentino discute la ratificación del acuerdo Unión Europea-Mercosur, que podría aprobarse hoy simultáneamente con Uruguay, seguidos por Brasil y Paraguay en marzo, tras más de 20 años de negociaciones iniciadas en épocas de Alfonsín y Sarney.
Senador Maximiliano Abad defendió el pacto como punto de inflexión para exportaciones argentinas, recordando que el mundo no espera a los dubitativos y que Alfonsín y Sarney buscaban competitividad regional en un orden internacional reconfigurado.
La UE estima pérdidas de 300 mil millones de euros desde 2021 por demoras, potencialmente 344 mil millones en 2026, equivalentes a 1,5-2% de su actividad económica por exportaciones frustradas y PBI impactado, aunque frena por normas sanitarias, fitosanitarias y ambientales enviadas a su Tribunal de Justicia.
Expertos señalan que la UE usa excusas como químicos agropecuarios, emisiones de ganadería y competitividad para bloquear el agroindustrial más eficiente del Mercosur, separando la parte comercial (aranceles) de normas medioambientales e intelectuales que requieren aprobación de todos los parlamentos europeos.
Para Argentina, las exportaciones crecerían 75% en cinco años y 122% a largo plazo, pero el fallo del tribunal podría demorar hasta dos años, generando intención fuerte pese a reticencias de países europeos con producción agrícola.