El Senado de la Nación aprobó las modificaciones a la ley de glaciares con 40 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención, en una sesión en vivo transmitida.
La norma altera la definición de áreas glaciares y periglaciares, permitiendo observaciones particulares que podrían eliminar protecciones a reservorios de agua para habilitar proyectos mineros en zonas sensibles.
Activistas de Greenpeace y senadores opositores alertaron sobre riesgos de contaminación de cursos hídricos y escasez de agua, impulsado por senadores peronistas de provincias mineras.
El proyecto debe pasar ahora por Diputados, donde podría enfrentar mayor resistencia, aunque precedentes como la reforma laboral sugieren avance posible.