Eduardo Carreras, ex participante de Gran Hermano 3, enfrenta graves acusaciones de su ex pareja Romina Artustegay por violencia física, hostigamiento y abandono de su hija de 22 años, justo cuando busca revancha en el reality.
Tras salir de la casa, la pareja convivió un año, pero Romina relata que Carreras se transformó en un violento desde que cerraron la puerta del departamento. Sufrió cañoneo, maltratos y un embarazo de riesgo, criando sola a la hija sin manutención ni lazos afectivos de parte del padre, quien solo la vio dos veces.
La hija mayor se enteró recientemente del medio hermano de 13 años de Carreras por televisión durante el ingreso al programa, sin recuerdos del padre ni apoyo familiar. Romina, empresaria exitosa en marketing digital, evita la prensa y espera ver qué dice Carreras en la casa, mientras el panel cuestiona dar segundas oportunidades a personas con antecedentes violentos.
El debate en el programa destaca que no hubo denuncia formal por la época (hace 22 años) ni restricción perimetral, pero enfatiza la responsabilidad paterna y critica minimizar episodios como tirar una copa en GH. Otros ex participantes como Matías Bañato y Mauricio mantienen contacto con Romina.