El director ejecutivo del Foro Económico Mundial de Davos renunció por sus vínculos con Jeffrey Epstein, en medio de las consecuencias de la causa que exige la población de Estados Unidos y el compromiso asumido por Donald Trump.
George Rende alegó desconocer el pasado criminal de Epstein pero justificó distracciones en la misión global del foro, que debate el futuro de la economía global y la geopolítica.
Esta renuncia suma al impacto en círculos políticos y económicos de élite, desestructurando el círculo rojo de concentración de riquezas vinculado a Davos.
Los documentos publicados agravan la situación y Epstein no negó su vínculo, lo que costó su dirigencia ejecutiva.