En el programa, el panel compartió una anécdota insólita sobre un show de Luciano Pereyra ante 20.000 personas, donde la producción advertía a todos no mirar al cantante a los ojos, sacándolos incluso a un cusco si lo hacían.
Un fan desobedeció, miró a Pereyra directamente y este lo saludó amablemente preguntándole su nombre, desmintiendo el mito.
Los conductores elogiaron a Luciano como un amor y lo invitaron a cantar en vivo en el programa, imaginando a todos mirándolo a los ojos.