Policías federales agredieron brutalmente a periodistas y camarógrafos que cubrían en vivo la detención de activistas de Greenpeace en el Congreso, tirando al piso al camarógrafo Facundo De Chini de A24, quien quedó con sangre en el rostro y fue detenido junto a los manifestantes en una camioneta policial.
Roberto Chapalone, jefe de móvil, y Facundo Muñoz recibieron gas pimienta en los ojos mientras intentaban ayudar; los efectivos avanzaron sin aviso sobre la vereda pública, dañaron equipos como trípodes y lentes, e intentaron quitar celulares para impedir el registro de la agresión, en un contexto pacífico donde la prensa solo mostraba el traslado de los detenidos.
Matías Guardia grabó las imágenes del ataque; videos muestran cómo De Chini cae de espaldas contra el asfalto desde la vereda, casi golpeándose la cabeza, y cómo policías lo traban del cuello para arrestarlo, pese a que continuaba filmando; no se conoce su estado de salud ni ubicación exacta, aunque se menciona posible traslado a Madariaga.
El incidente se suma a agresiones habituales contra la prensa en el Congreso, como el disparo a Pablo Grillo bajo gestión de Patricia Bullrich, y casos de Pablito Alonso, Alfonso Guillelet y Ema Herrera; la policía suele actuar así los miércoles durante marchas de jubilados, pero esta vez atacó directamente a periodistas sin vallas ni violencia previa.
Los activistas de Greenpeace, unos 15, irrumpieron con pancartas e inodoros para protestar contra la ley de glaciares; la policía falló en prevenirlo y luego cargó contra los "laburantes" de prensa que solo mostraban el operativo, generando indignación por la violencia insólita e injustificada.