La Policía Federal Argentina agredió violentamente y detuvo al camarógrafo de América 24 mientras cubría la protesta de 10 activistas de Greenpeace en las escaleras del Congreso contra la reforma de la ley de glaciares, originalmente sancionada en 2010 por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Los activistas saltaron la reja y realizaron una performance con inodoros y carteles, sorteando cientos de efectivos policiales.
En imágenes en vivo, un oficial de la Guardia de Infantería empujó al camarógrafo al suelo, arriesgando su cabeza contra el cordón, le dio una piña y lo dejó con el rostro ensangrentado antes de detenerlo. Otros policías arrojaron gas pimienta contra periodistas que registraban la escena, intentando impedir la cobertura de la represión y las detenciones.
Los conductores denuncian un uso excesivo de la fuerza, fuera de todo protocolo, con efectivos sin identificación clara por nombre. Critican que Patricia Bullrich envalentona a las fuerzas al defender casos como el del gendarme Herrero, procesado por la muerte de Pablo Grillo, y la agresión a Fabrizia, una nena de nueve años.
Insisten en no naturalizar estas represiones sistemáticas contra jubilados y periodistas en el Congreso, donde la policía busca impunidad al evitar registros. El camarógrafo sigue detenido sin cargos claros, mientras exigen explicaciones y sanciones judiciales para los agresores.