Greenpeace irrumpió esta mañana en las escalinatas del Congreso con una protesta escenificada, ingresando antes de las 6 de la mañana en una camioneta Ford F100, trepando la reja escalable pese a la supuesta guardia permanente y cámaras de seguridad.
El periodista Facundo fue agredido y esposado por policías en una situación controlada con solo 12 manifestantes, desplomándose al piso mientras lo filmaba, violando protocolos post caso Grillo, en una doble falla de seguridad del gobierno.
Patricia Bullrich criticó la actitud reprochable del policía aunque ya no es ministra, pero el gobierno guardó silencio absoluto pese al sumario interno, generando repudios esperados de republicanos y PRO que antes denunciaban agresiones kirchneristas.
Panelistas cuestionan quién dio órdenes y por qué ejercieron violencia innecesaria sabiendo que se transmitía en vivo, en un operativo controlado sin piedrazos ni caos.