La Policía de Delitos Complejos de la Provincia de Buenos Aires desarticuló una red de trata que operaba bajo fachada de casas de masajes en la zona sur del conurbano. Rescataron a 10 víctimas de explotación sexual, incluyendo dos menores de edad (un masculino y una femenina).
La banda funcionaba en varios domicilios, usaba billeteras virtuales para pagos y cambiaba celulares para evadir controles: secuestraron 37 teléfonos, dos tablets y más evidencia en allanamientos.
Detenidos incluyen personas de 41, 71, 52, 56 y 27 años. Captaban mujeres vulnerables prometiendo ayuda ante la falta de comida, metiéndolas en prostitución en departamentos privados.
Otras víctimas superan los 50 años, hasta 71. La investigación avanzó esta semana tras denuncias.