La Policía Federal continúa siendo cuestionada por el brutal abuso de autoridad contra periodistas que cubrían la detención de 12 activistas de Greenpeace, quienes ingresaron pacíficamente al Congreso con inodoros y pancartas contra la modificación de la ley de glaciares y el convenio Mercosur-UE, debatidos hoy en el Senado. Nueve están retenidos en la sede de Cavia y tres en la superintendencia de la PFA en Moreno y Callao.
Patricia Bullrich, al ingresar al Senado, desvió la atención acusando al camarógrafo Facundo Tedeschiini de A24 de intentar entrar al Congreso para filmar, cuando en realidad solo registraba las detenciones desde la vereda. El panel la acusa de mentir descaradamente y destaca que ella solo calificó el accionar policial como "reprochable", prometiendo un sumario, pero sin apartar al agente ni asumir responsabilidad, pese a comunicarse con la ministra de Seguridad.
Se denuncian agresiones múltiples: empujones en scrum como en rugby que derribaron a Tedeschiini, cachetazo a un colega de Canal Crónica que filmaba con celular, y lanzamiento de gas lacrimógeno. El gobierno busca evitar registros de la represión, violando el derecho constitucional a protestar y grabar hechos públicos, en una "postal de época".
Preocupa la marcha de gremios díscolos como la UOM de Abel Furlan contra la reforma laboral mañana, con temor a más represión y vallado inconstitucional a 100 metros del Congreso. Desde Cavia, Adrián Salonia reporta que los activistas fueron trasladados a sedes de delitos complejos por seguridad especial, mientras Tedeschiini recibió atención en el Hospital Ramos Mejía por heridas.
El panel critica la ausencia de la ministra Montioliva, quien fracasa en Córdoba siguiendo lineamientos de Bullrich, y cuestiona el operativo para ocultar el debate legislativo cuestionado por pymes por competencia desigual.