La Policía Federal agredió brutalmente al camarógrafo Facundo Tedeschini de A24 mientras intentaba filmar la detención de activistas de Greenpeace que ingresaron al Congreso en una protesta, en medio de la sesión legislativa.
Los efectivos lo empujaron, lo tiraron al suelo, le pegaron patadas por debajo de la cintura y lo rociaron con gas pimienta, pese a que Tedeschini llevaba la cámara al hombro y no representaba amenaza alguna. Testigos oyeron frases como "se les está yendo de la mano", evidenciando el exceso represivo.
El incidente forma parte de una política de represión sistemática contra periodistas y manifestantes, criticada duramente en el programa: la policía actúa con soberbia, provoca desde atrás de cámara y reprime incluso a jubilados pacíficos o performances menores como el de Greenpeace, que estacionó en el mismo lugar que los uniformados.
Patricia Bullrich y el gobierno de Javier Milei son señalados por fomentar esta "doctrina Bullrich" que prioriza la represión sobre el diálogo democrático, malogrando operativos y atentando contra la libertad de prensa. Otro camarógrafo de Televisión Pública relató agresiones similares.
El panel advierte que esta escalada podría derivar en tragedias mayores, como la muerte de un periodista, en vísperas de nuevas movilizaciones contra la reforma laboral.