El calentamiento oceánico persistente provoca un descenso sostenido en la biomasa de peces en el hemisferio norte, según un estudio del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid y la Universidad Nacional de Colombia.
El análisis de más de 700.000 estimaciones de biomasa de 33.990 poblaciones y 1.566 especies entre 1993 y 2021 atribuye el declive al calentamiento crónico de océanos, que ejerce la mayor presión sobre la vida marina y amenaza los sistemas de pesca de los que depende la alimentación mundial.
Las olas de calor marinas afectan a las especies según su rango térmico óptimo: las poblaciones en aguas cálidas pueden registrar una disminución de biomasa de hasta 43,4% cuando superan sus límites de tolerancia.
Por el contrario, los peces en regiones más frías experimentan aumentos temporales de hasta 176% en su biomasa al beneficiarse momentáneamente de temperaturas superiores a las habituales.