La pareja del gendarme Nahuel Gallo, María Alexandra Gómez, pudo hablar con él por primera vez en 445 días de detención e incomunicación durante una entrevista en Radio del Plata. El emotivo momento se produjo en vivo cuando Gallo llamó sorpresivamente, expresando incredulidad y cariño.
Las autoridades del penal de Ezeiza condicionaron la llamada a que Gallo finalizara su huelga de hambre, permitiéndole comer y tomar agua a cambio. La familia reporta que está esperanzado y pregunta por su hijo y seres queridos, mientras reclaman su libertad inmediata.
Este suceso ocurre en un contexto de flexibilización carcelaria para varios detenidos, incluyendo excarcelaciones de casos similares.