El conductor de A la tarde conecta por teléfono con Oscar Sarmiento, padre de Brian Sarmiento, participante de Gran Hermano, quien entró a la casa sin avisarle previamente porque es mayor de edad.
Oscar destaca que Brian es un buen papá y está orgulloso de él, pero evita hablar mal de las madres de sus nietas, dejando el conflicto familiar para la justicia y los abogados. Insiste en que Brian paga alimentos y busca el bienestar de las nenas, aunque la comunicación no es fluida.
Se muestra un informe con testimonios graves de la ex pareja de Brian y su hija menor, quien acusa al padre de no hacerse cargo de alimentos, pedir ADN y tener poco contacto. La hija menciona que contactó a una mujer con hijo de un hermano de Brian con problemas similares.
Los periodistas presionan a Oscar sobre si Brian paga cuota alimentaria y quién impide que sea buen papá, pero él evade y repite que es un tema legal y mediático, no quiere hablar de las mujeres y prefiere enfocarse en la crianza futbolística de su hijo.
Oscar saluda desde Corrientes y concluye la charla enfatizando que la televisión vive de estos temas pero la justicia debe resolverlos.