Panelistas criticaron duramente la estatua de Marcelo Gallardo en el Monumental de River Plate, calificándola de horrible y antiestética, con comparaciones grotescas como un tumor o un bofe.
Sugirieron removerla y llevarla a Ezeiza o a la casa de la escultora, quien está enojada por las burlas sobre su parecido con el Dr. Burlando o por detalles mal logrados como la base hinchada.
Insistieron en que es un error exhibirla por el bien de los hinchas rivales y propusieron una campaña para sacarla, destacando su fealdad general y falta de proporciones.