El panel de Tierra de nadie criticó la inminente baja de la edad de imputabilidad a 14 años como respuesta insuficiente al caso de Chispita, el delincuente de 14 años abatido por la policía en Moreno, cuya caravana tumbera recorrió 20 cuadras disparando al aire con armas y motos robadas, generando terror entre vecinos que temían balas cayendo en sus casas.
Los conductores destacaron que la ley no resolverá el problema de fondo, ya que las bandas simplemente reclutarán niños más chicos de 12 o 13 años para cometer delitos, como ya ocurrió con Chispita que empezó a drogarse y usar armas a los 10 años, y anticiparon que en unos años habrá que bajarla aún más, incluso a los 10 como en otros países.
Señalaron las falencias estatales como consumo de drogas, déficit habitacional, falta de comida, educación y clubes barriales que empujan a los menores al delito, pero insistieron en que el narcotráfico y la delincuencia llevan inexorablemente a la muerte joven, y que la ley ofrece solo una ventana temporal de paz para los barrios mientras no se resuelvan las causas profundas.
En el velorio tumbero intervinieron policías que detuvieron solo a un cómplice de 14 años herido, mientras dos menores de San Próspero siguen libres porque la justicia los liberará por inimputables; recordaron otro caso similar de Alejo, otro chico de 14 asesinado en barrio donde vecinos los echaron sabiendo que eran chorros.
Acusaron a la política de usar la vulnerabilidad de los pobres y la delincuencia para ganar votos en elecciones de 2027, comparándolo con estrategias en Nueva York, y criticaron al Gobierno de Milei por no bajar impuestos pese a promesas, aunque reconocieron demanda social por la mano dura contra menores delincuentes.