El panel estalló en un cruce caliente donde acusaron a un dirigente de preocuparse solo por la grandeza de Defensores mientras su marido se llenaba los bolsillos a costa del club.
La discusión escaló con menciones a presiones contra dirigentes honestos, la generación actual y el nieto como técnico en contra, remontándose a años como 1997, 1998 y 1999.
Se tildó de traidores a los 'rojas' en un intercambio tenso que reveló divisiones internas sobre la gestión del club.