Nueva York se viste de blanco por la nevada, despertando el lado lúdico de sus habitantes que salen a parques a hacer muñecos de nieve en familia o con amigos.
Aparecen creaciones como un esquí gigante, mujer en bikini de nieve, esculturas de palomas, sirenas y retratos, sin congelar el ritmo de la Gran Manzana.
Esculturas en balcones, saltos de esquí para inquietos, abrigos variados y hasta café bajo el temporal, considerada por muchos la mejor época del año pese al frío.