Nahuel Gallo, gendarme argentino preso en Venezuela, llamó a su pareja María Alexandra Gómez tras 445 días de aislamiento en la prisión Rodeo 1, en un programa de Radio del Plata.
La familia confirma su paradero mediante otros presos políticos extranjeros como Iván Colmenar. Gallo dejó la huelga de hambre para permitir la llamada, que duró 10 minutos con altavoz y vigilancia. Expresó agotamiento pero resistencia, agradeció apoyo argentino incluyendo a "tía Pato y tío León".
Carolina Amoroso destaca el uso de Gallo como ficha de extorsión por el régimen chavista, criticado por Diosdado Cabello con acusaciones conspirativas. La llamada rompe situación de desaparición forzada, genera esperanza de liberación y regreso.
María Alexandra detalla emoción al escuchar su voz fuerte, preocupaciones por torturas recientes en la cárcel y mensajes a su hijo Víctor, a quien abrazó tras la llamada explicándole que papá llamó.
Se exige libertad inmediata para Gallo, considerado preso político de alto perfil.