Nahuel Gallo, gendarme argentino detenido hace 445 días en Venezuela, habló por primera vez con su pareja María Gómez vía llamada desde la cárcel, durante una entrevista radial de ella; Gallo sonó de buen ánimo y con expectativas de liberación rápida.
Es la primera comunicación permitida con alguien de su entorno desde el exterior, incluyendo familia o abogados; intentó hablar con su hijo Víctor, pero no estaba presente, en medio de reclamos por la libertad de Gallo, Germán Giuliani y otros detenidos argentinos.
El gobierno venezolano de Nicolás Maduro otorga amnistías gota a gota, pero cargos como conspiración contra el Estado y terrorismo inventados contra Gallo y Giuliani no están cubiertos claramente, dejando su situación incierta sin plazos definidos.