El gendarme argentino Nahuel Agustín Gallo, preso en la cárcel del Rodeo en Venezuela, sigue en huelga de hambre total por casi una semana, solo con líquidos.
Familiares se comunican gritando desde el perímetro del penal, ya que no hay visitas habilitadas, pero la represión interna disminuyó permitiendo respuestas desde adentro.
Ayer la suegra de Gallo, madre de su pareja María Alexandra Gómez, confirmó su situación de salud complicada; otros presos reciben sueros para evitar descompensaciones.
Es considerado preso de Diosdado Cabello, quien resiste liberarlo; hay gestiones y señales como salida del fiscal general indican posible resolución pronto.