El Ministerio de Seguridad emitió un comunicado reconociendo incidentes durante la detención de 12 activistas de Greenpeace que irrumpieron en el Congreso, trasladados a un estacionamiento en Hipólito Yrigoyen.
Un camarógrafo forcejeó con un efectivo policial al intentar ingresar al perímetro de seguridad, recibiendo golpes que lo llevaron al Hospital Ramos Mejía con traumatismo, y fue liberado por el Juzgado Federal Nº 8 a cargo de Marcelo Pedro Martínez de Giorgi.
Iniciaron un sumario administrativo contra el policía involucrado, separándolo preventivamente mientras evalúan los hechos, sin confirmar su apartamiento definitivo.
En Casa Rosada generó enojo la imagen de agresión, en contexto de tensiones salariales en fuerzas de seguridad, con promesa de aumentos en mediano plazo.