El gobierno de Javier Milei celebra el respaldo de entidades empresariales como bancos, bolsa y Sociedad Rural, que elogian las reformas pese a la recesión. En Casa Rosada sienten que cierran un "gran verano" con apoyo de quienes "mueven los hilos del país", aunque reconocen una leve caída en la imagen presidencial.
Encuestas de Sheila Wilker muestran que Milei perdió 4 puntos y ronda el 40% de aprobación con 58% de rechazo, en medio de creciente preocupación por empleo, pobreza e inflación. La tendencia es a la baja por el impacto de la recesión y cierres de empresas.
Panelistas advierten que las leyes no salvan al gobierno sin reactivación económica, y que la oposición es débil. Creen que el consumo reprimido podría generar rebrote inflacionario si hay alivio, pero el desempleo creciente exige pragmatismo.
Empresarios del G6 apoyan a Milei por negocios con el gobierno, pero enfrentan repercusiones internas por minimizar la crisis laboral y de pobreza que azota al país.