La Ley de Glaciares pasa en el Senado por calzador con apenas 38 votos, según estiman panelistas como Gaby Sibila, Manu Joven y Horacio Cava, entre 37 y 40. Dos senadores en duda, Uñac y Corpachi de provincias mineras como Catamarca y San Juan, complicados políticamente por oponerse a la minería que genera empleo e inversión local.
El trasfondo es la fractura del peronismo sin conducción, como dijo Carly Bianco, mano derecha de Kicillof. Ejemplo perfecto: el senador José Mayans arma un show amenazando a un colega: "voy a votar que usted se baje el pantalón" o se quede de nudo en la banca, en medio de la sesión por un proyecto de 20 años que califica de vergüenza.
Mayans cambia actitud según la autoridad: no se planta a Victoria Villarruel sino que le hace moines, pero aprovecha con Avdala. Lo comparan con la Delcy Rodríguez del PJ, presidente a cargo mientras Cristina está condenada, cumpliendo bajo sus polleras.
En la misma sesión, solo tres senadores peronistas votan en contra del acuerdo Mercosur-Unión Europea, mostrando la división: incluso duros como Fernández Sagasti votaron a favor, más contundente que en Diputados.