En un sketch humorístico, Maresca es perseguido por seguidores que le piden su Instagram, mientras el panel bromea sobre no pagarle más y lo califica como seguidor estrella.
Los conductores gritan "¡No me sigan, Maresca!" en medio de risas y caos, promoviendo el "país de la maravilla" con tono ligero y exagerado.
El segmento destaca la interacción juguetona, con menciones a "Pirón" y pedidos de voto, manteniendo el humor absurdo del programa.