Lucía tasó sus joyas acumuladas como regalos de aniversario para preparar una reserva económica ante una posible operación médica, evitando depender de sus hijos que no están en óptimas condiciones.
El tasador evaluó una malla Oyster blindada, relojes con pernos, y una esclava con zafiro central oval de talla antigua rodeado de brillantes con imperfecciones naturales, destacando la importancia de los papeles para valorizar piezas.
Ofreció un total de 10.600.000 pesos por todo, explicando que no podía estirarse más por las impurezas en los brillantes, pese a su tamaño y belleza. Lucía aceptó el precio en dólares para resguardarlo mejor.
Solicitaron el pago a Rubén, completaron papeles y cerraron la transacción deseándole que no necesite el dinero y pueda viajar post operación. Lucía contó que vio el programa por TV tras la novena y se motivó a venir.