Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, lanzó una dura amenaza contra Corea del Sur al advertir que podría destruir completamente a su vecino si percibe cualquier intimidación.
La declaración ocurrió en el cierre del Congreso del Partido de los Trabajadores, donde reafirmó la hostilidad hacia Seúl, fijó objetivos militares para cinco años y destacó avances en su programa nuclear y de misiles.
Panelistas ironizaron sobre las maniobras recientes entre Corea del Sur y Estados Unidos, recordando la relación amistosa de Trump con Kim, contrastándola con Biden, y criticaron la hipocresía de las potencias que exigen control nuclear mientras amenazan con invasiones.
El Ministerio de Unificación de Corea del Sur calificó de lamentable la retórica norcoreana y prometió trabajar por la paz en la península, en un contexto de tensiones recíprocas fogoneadas desde afuera.