Estados Unidos exige a Irán la destrucción total de las plantas nucleares de Fordow, Natanz e Isfahan, la entrega de uranio enriquecido y cero enriquecimiento permanente a cambio de alivio de sanciones, durante una reunión clave en Ginebra con cuarto intermedio.
Irán rechaza hablar de misiles balísticos, demanda de Israel vía EEUU, mientras se detallan herramientas militares: B-2 Spirit con bomba GBU-57 para Fordow subterránea, F-35 Lightning II para Natanz y misiles cruceros desde portaaviones para Isfahan, todo ya desplegado y explicado al canciller iraní.
El tandem de Donald Trump entregó el pliego directamente, según Axios y Park Reibid, en una misión vista como suicida que obliga a Irán a desmantelar su programa nuclear ante fuerzas aéreas y navales rodeándolo.
La tercera ronda retoma pronto; la distancia es total, el tiempo apremia y la decisión política pende de un hilo ante amenaza inminente de guerra.