Un hombre de 47 años quedó paralítico tras una balacera en el noroeste de Rosario, donde sicarios confundieron a su familia inocente con su objetivo narco. La familia, que iba a comprar pan, fue perseguida durante dos cuadras y recibieron múltiples disparos en una zona habitual de narcoviolencia.
El padre sufrió una bala que perforó un pulmón, causó hemorragia grave y lesionó una vértebra cerca de la columna, dejando solo el 10% de movilidad en las piernas. Los médicos del Hospital de Emergencias Clemente confirmaron que no volverá a caminar, con pronóstico complejo pese a rehabilitación, y permanece en estado reservado.
Otros heridos incluyen una nena de 6 años con roce de bala en la pierna derecha, una adolescente de 17 años atendida en el Hospital Víctor J. Avilela, y un joven de 22 años, el posible blanco confundido, con disparos en la cadera que no revisten gravedad extrema.
El 30% de las balaceras en Rosario afectan a víctimas inocentes ajenas a ajustes de cuentas narco, según estadísticas. La familia está destrozada, cerca de un club infantil de barrio, convirtiendo una salida cotidiana en una trampa mortal por la impunidad de los gatilleros.