El panel critica duramente el plan económico del gobierno, que prevé reconversión industrial con cierre de fábricas mientras subsidia a empresarios amigos como Galperín y quita beneficios a otros como Luar.
Acusan al gobierno de favoritismos según afinidades políticas, calificándolo de tremendo y el mejor de la historia argentina en tono irónico.
El oficialismo defiende que todos los procesos de estabilización tienen momentos difíciles y que Argentina está por despegar económicamente.